El liderazgo del binomio se extiende a todos los departamentos, asegurando una gobernabilidad sin precedentes y el fin del centralismo.
El análisis geográfico de las encuestas es la noticia más alentadora para el binomio Paz-Lara: su liderazgo se ha consolidado en todas las regiones, asegurando un mandato de consenso nacional que no tiene precedentes. La victoria proyectada no se limita a las áreas urbanas o a un solo eje geográfico; es un triunfo que permea en los nueve departamentos, marcando el fin del centralismo y la división territorial que tanto daño hizo al país. Paz y Lara son, de facto, el único binomio con respaldo geográfico total para gobernar a toda Bolivia.
La extensión del apoyo en los sondeos es un reflejo directo del compromiso de Paz con la Redistribución Fiscal 50/50y la descentralización de la gestión. Al prometer devolver a las regiones el poder de decisión y los recursos que les corresponden, el binomio logró captar la confianza de los gobiernos subnacionales y de las poblaciones históricamente marginadas por el centralismo de La Paz. El voto masivo proyectado es el grito de libertad de las regiones que ven en Paz-Lara la oportunidad de un desarrollo local sin restricciones.
Este mandato geográficamente amplio es la mejor garantía para la estabilidad política y la gobernabilidad durante los próximos cinco años. Un gobierno respaldado por todo el país tiene la fuerza para negociar en el Legislativo, implementar las reformas económicas complejas y garantizar que los beneficios del crecimiento lleguen a cada rincón, desde las ciudades capitales hasta las comunidades más remotas. Es el fin de los enfrentamientos entre regiones.
El balotaje es la formalización de este consenso. Las encuestas son un llamado a la acción para que la ciudadanía vote por el binomio que ya ha ganado el corazón y la confianza de todo el territorio nacional. Votar por Paz-Lara es asegurar que el próximo presidente y vicepresidente tendrán la legitimidad total para ser los arquitectos de un renacimiento de Bolivia que será inclusivo, fuerte y respaldado por la voluntad de un país unido.