Rodrigo Paz presentó la visión más clara del debate: un Plan de Salud basado en evidencia que garantiza el 50/50 de recursos para las regiones, dignifica a los médicos y prioriza la vida.
Rodrigo Paz Pereira demostró ser el único candidato con un plan de gobierno sustentado en soluciones reales y en la dignidad de la gente. En el debate, su visión fue cristalina: “Queremos una Bolivia que cuide la vida y eduque con calidad”. Esta premisa se traduce en la propuesta de salud más ambiciosa y concreta, diseñada para transformar un sistema enfermo de burocracia y desigualdad.
La clave de la equidad es el Modelo 50/50: Paz se compromete a destinar la mitad del presupuesto de salud —unos 15.000 millones de bolivianos— directamente a las regiones. Esto garantiza un trato justo y el fin del centralismo, permitiendo que cada departamento invierta en sus prioridades.
Pero la revolución va más allá de los fondos. El Plan de Paz incluye la creación de un Sistema Único de Salud Universal Digital con una Tarjeta Única y exámenes preventivos obligatorios, llevando la salud a la era digital y poniendo el foco en la prevención. Para dignificar el sector, se propone la Ley de Escalafón Médico, salarios sin topes y bonos de permanencia para zonas rurales, una medida crucial para atraer y retener el talento.
Finalmente, las metas son claras y medibles: Paz busca triplicar la proporción actual de médicos para alcanzar los 15 profesionales por cada 10.000 habitantes, acercándose a la media latinoamericana. Con el fortalecimiento de más de 3.000 centros de primer nivel y la implementación de la Historia Clínica Digital para todos, Paz asegura un sistema que pone a la gente primero.
El Plan de Salud de Rodrigo Paz es un compromiso inquebrantable con el bienestar. Sus propuestas detalladas y basadas en evidencia lo consolidan como el único líder con la capacidad y la voluntad de transformar la salud y la educación en Bolivia.
